miércoles, 3 de abril de 2013

El tiempo me olvidó.

En mi cabeza hay un pequeño espacio para todo, a pesar de que ciertas cosas ocupan más espacio del que deberían.
Tengo un espacio para el rencor, para el temor, para la felicidad, para la soledad, para la tristeza, para el dolor, para la diversión, para el olvido, para el recuerdo...
Y muy a mi pesar, también para ti, un hueco demasiado grande para mí.
Porque después de todo, nuestra propia mente nos asusta a veces, nos desespera, nos vuelve locos, no podemos dejar de pensar en eso que tanto nos preocupa o entristece, porque la mente, no nos concede jamás un descanso.
Nos aferramos a los recuerdos tristes olvidando y dejando atrás los momentos más felices, aquellos que nos hicieron sonreír, porque los momentos que te marcan son aquellos que te hicieron tanto daño como para dejarte marca.
Y nos ponemos los auriculares y miramos al techo, ponemos esa canción que tanto nos duele escuchar, y las lágrimas empiezan a brotar de nuestros ojos, cada vez más deprisa, dejando un rastro de añoranza, sentimientos encontrados, y cosas que por mucho que queramos, jamás entenderemos, porque simplemente hay cosas que debemos olvidar, no olvides que hay heridas que es mejor cicatrizar.



Tiempo; tú que lo curas todo, visítame, te necesito.

viernes, 29 de marzo de 2013

Ahí esta otra vez, sentada en su terraza, a pesar de que llueva, a pesar de que su único abrigo sea una fina manta.
Sus ojos se dirigen a donde siempre, hacia su ventana, hacía la ventana donde él había vivido meses atrás, esa ventana que había contemplado cientos de noches, mientras él se asomaba y le sonreía. Y ahora su única compañía eran la luna y las estrellas.
La ventana empezaba a acumular polvo, se podía ver su antigua habitación fría, sin muebles, sin nada, sin él en su cama escuchando música o leyendo un libro.
No volvería a ver su pelo rizado, o sus ojos azules cristalinos mirarla cada noche.
La distancia se había apoderado de ellos, pero ella le seguiría amando, en cada kilómetro que los separaba.
Un escalofrío le recorre el cuello, un recuerdo viene a su encuentro.
Recuerda aquel día de Diciembre, las luces de navidad alumbraban la calle, él la miró desde su ventana, era la primera vez que le veía, ¿amor a primera vista? Así fue. Y recuerda el primer día que el abrió su ventana y se coló en la de ella.
Porque al fin y al cabo, los recuerdos jamás se los podía arrebatar nada ni nadie.
                                                                  
Pero saldría adelante, porque eso era lo que hacía siempre

P

sábado, 23 de marzo de 2013

Si tuvieras alas que te elevaran, y la segunda estrella fuera tu guía, encontrarías un lugar donde las estaciones conviven  en armonía, más allá de la pradera del verano, y del bosque del otoño encendido, se extiende una helada tierra, un mundo incomprendido, pero si tienes la mente abierta, y tu corazón necesita saber, tus alas te elevarán más lejos, de lo que jamás pudiste creer.



lunes, 18 de marzo de 2013

¿Hay alguien ahí?

Miras a la derecha, miras a la izquierda, ¿dónde estas?
Quien sabe, eso ya da igual.
Esta nevando, te hundes en la nieve.
Tus huesos se calan.
Ya no puedes ver nada.
Tus labios están morados, tu piel blanca como la sal.
A tú corazón le cuesta seguir, no puedes sentir tus latidos.
Y deseas dormir, y dormir para siempre, dejarse arrastrar por toda la pena.
Caes al suelo, y miras al cielo, el cielo tan negro como tu alma se impone ante ti.
No hay vuelta atrás, con tus últimas fuerzas haces un angelito de nieve, un ángel que no te podrá salvar, ni tampoco lo deseas.
Entonces, tus ojos se cierran, para no volver a abrirse nunca más, pero antes, una frágil y débil sonrisa se dibuja en tu cara.








¿Por que ya no estás?
¿Por qué nunca estuviste?

sábado, 9 de marzo de 2013

Ella daría lo que fuera por rozar sus labios con los de él.
Daría lo que sea por encajar sus labios con los de él, formando una figura perfecta.
Que ambos fueran una joven pareja, que pasean de la mano por las calles de su ciudad.
Que él la llamara a altas horas de la noche solo por escuchar su voz.
A pesar de que él le rompiese el corazón poco le importaba, pero quiere sentir algo real.


lunes, 4 de marzo de 2013

Stay with me.

 Si se propusiese el contar cuantas veces se sorprendió a sí misma pensando en como es el sentir su respiración en su cuello, mientras su piel se eriza, sería casi imposible, tan imposible como desbordar el mar.
Pero aún lo era más el imaginar un mundo sin él, sin escuchar su voz al meterle prisa por la mañana, sin escucharle recordar lo bonita que ella era realmente, sin él, ¿quién iba a ponerle caras extrañas cuando estaba malhumora para hacerla sonreír? ¿Quién la abrazaría por la espalda al son de sus canciones favoritas? Él era irremplazable. Pues con el tiempo él, y solo él, se había convertido en la esencia de ella misma.




─Te quiero- dije

─Te amo- susurró

─Te amo- repetí

domingo, 17 de febrero de 2013

La mirada de esa chica.

Para los demás soy esa chica que se sienta en una esquina de clase, con un libro.  Soy esa que mira, escucha, aprende, observa y analiza. Soy esa loca que cuando no te das cuenta ya ha desaparecido, y ya esta en algún rincón de algún lugar, posiblemente escuchando esa canción que tanto entristece.
También soy esa chica que camina tras los demás paulatinamente mirando a un punto del cielo y preguntándose cuan de lejos estará esa estrella o esa nube.
Soy esa chica que siempre llega o demasiado tarde, o demasiado pronto, pero nunca a la hora exacta. También soy esa que se sonroja cuando la miran fijamente a los ojos, como si el que lo hiciese pudiera ver sus más oscuros secretos.

Cuando detrás de todo esto, hay una chica muy diferente, que ellos nunca conocerán. Jamás.